Facial Casero: Simple, Efectivo y Económico

Ivett Romo

 Luce un rostro espectacular el día de tu fiesta sin que sea costoso y desde la comodidad de tu hogar. Los faciales en un salón de belleza pueden ser caros, así que si lo haces tú misma, puedes ahorrar y utilizar ese dinero en otras cosas.

Los faciales caseros son muy fáciles y muy efectivos; los puedes realizar de una a dos veces por semana para que cuando se llegue la fecha especial, tu piel se vea radiante y libre de impurezas.

Limpieza y exfoliación

El primer paso es la limpieza, y para esto sólo necesitas un buen limpiador facial que vaya con tu tipo de cutis. Después de lavarte la cara sigue la exfoliación, que simplemente es la eliminación de células muertas de la piel que aun siguen en la superficie de tu cutis, haciéndola parecer más opaca de lo que es. En el mercado existen muchos productos exfoliantes, pero tú puedes crear el tuyo con productos naturales. Los siguientes pueden ser una buena opción:

Limón-azúcar-aceite

• 2 cucharadas de azúcar

• 1 cucharada de aceite de oliva

• 1 cucharadita de jugo de limón

Mezcla todos los ingredientes y dale un leve masaje a tu rostro con movimientos suaves y circulares por 5 minutos.

Almendras-miel-aceite

• 200gr de almendra finamente molida

• 5 cucharadas de miel de abeja

• 1 cucharada de aceite de oliva

Crea una pasta con los ingredientes y aplícala suavemente por 5 minutos en la frente, nariz y mentón. Luego enjuaga tu rostro con abundante agua tibia.

Avena-fresas-yogur

• 2 cucharadas de avena

• 3 fresas maduras

• 1 cucharada de yogur natural

Machaca las fresas, añade el yogur y la avena, mézclalos y aplica la pasta resultante a tu rostro. Déjala actuar de 5 a 10 minutos y luego enjuaga.

Tónico facial

Después de hacer la exfoliación sigue la tonificación. Esta consiste en limpiar tu rostro con un tonificante para eliminar los residuos e impurezas que hayan quedado después de la exfoliación. El tónico más común es el agua fría, y lo único que tienes que hacer es humedecer un paño y frotar tu rostro suavemente por un par de minutos.

Humectante

El último paso es humectar tu piel. La selección del humectante correcto depende de tu tipo de piel, si ésta es grasosa, no lo necesitas porque está humectada naturalmente. Si tu piel es seca, necesitarás un hidratante. Una buena crema hidratante casera es la de yogur, pepino y miel. Mezcla en la licuadora dos cucharadas de yogur natural, medio pepino y una cucharada de miel. Aplica la mezcla sobre tu cara por 15 minutos, después enjuaga y seca tu rostro.

Cuando concluyas con los cuatro pasos tendrás una piel suave y tersa. Recuerda que es conveniente que te hagas un facial de una a dos veces por semana, pero la limpieza se tiene que realizar diariamente. Si tu piel es muy sensible o tienes acne, consulta con un dermatólogo la posibilidad de un facial casero.

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