Kristen Stewart en “Breaking Dawn”

Silvia Alegria

Rebelde y desafiante, Kristen Stewart estrenará “Breaking Dawn” en noviembre, la cuarta parte del fenómeno mundial en que se ha convertido “Twilight”

Oculta en el personaje de Bella Swan, Kristen Stewart es uno de los principales reclamos de la franquicia “Twilight”, la chica cuyo amor se debate entre lo terrenal y lo sobrenatural, presa entre la fidelidad a un vampiro (Robert Pattinson) y los poderes de convicción de un hombre lobo (Taylor Lautner). Y no sólo ha disparado su carrera a todos los niveles. También ha sacrificado gran parte de su vida privada, sometida al acoso de medios y fanáticos por su presunta relación sentimental con Pattinson, una extensión idílica en la vida real del romance en pantalla.

Sabía a lo que se exponía cuando empezó en todo esto, interrumpiendo sus estudios a los 9 años para hacer películas. Después de haber trabajado con Jodie Foster en “Panic Room” y de haber compartido cartel con Sharon Stone y Dennis Quaid —en “Cold Creek Manor”—, supo que nunca dejará de hacer cine, algo que lleva en la sangre pese a sus desencuentros con Hollywood y su incapacidad para ser políticamente correcta.

Pese a todos los desafíos, estará en la cuarta y última entrega de Twilight, “Breaking Dawn”, que se estrenará en noviembre de este año como parte de un gran final con dos largometrajes. Será una continuación a un fenómeno que se instaló en su vida en el 2008 y que le ha dado trabajo continuado desde entonces, a rodaje por año y a razón de casi dos millones de dólares por película.

¿Debemos esperar un bajón de calidad típico de una secuela o lo de “Twilight” es un caso aparte?
“Twilight” es algo que la gente está esperando con tal nivel de ansiedad, que todo es más fácil. Cuando tienes una demanda tan grande es más sencillo mantener el nivel de calidad en todas las películas. Quisiera decir que hemos puesto la misma intensidad en cada una, pero es difícil decidir para mí por ser parte de la película. La verdad es que no estoy segura.

¿Cuánto ha afectado a su carrera todo este ‘maremagnum’?
El cambio ha sido profundo, aunque ni siquiera sabíamos que vendrían las secuelas cuando empezamos. Fue una sorpresa.
Ahora que ya ha encontrado su rampa de lanzamiento, ¿tiene claro por dónde encarrilará su carrera como actriz?

Es curioso que me pregunten los planes qué tengo cuando lo único que puede tener claro un actor es que es muy afortunado por poder trabajar. De todas formas, hago las cosas de forma impulsiva  así que no planeo. De momento desconozco hacia donde me llevará esta vida de cine.

 

Hablando de expectativas, ¿tendrá la gente lo que realmente espera de la cuarta y quinta entrega? ¿Habrá boda e hijo?
Por mucho que me gusten las sorpresas y cautivar al público, todo el mundo ha leído los libros y sabe lo que puede esperar de mi personaje. La gente quiere que le den lo que está esperando. Pero lo que más me emociona de mi personaje no es el hecho de la boda y el niño, sino cómo llegamos hasta ese punto.

¿Llegaría a hacer algo completamente radical, como convertirse en vampira por amor?  
Estaría dispuesta a hacer los sacrificios necesarios. De lo contrario nunca hubiera podido hacer una película como ésta.
Cuando se menciona amor y Kristen Stewart todo el mundo piensa en su relación con Robert Pattinson.

 

¿Cómo lleva el acoso constante al respecto?
Lo llevo bastante bien. Creo que hasta ahora he sabido manejarlo de forma adecuada. Si sólo hablo de ello mientras me hacen entrevistas y consigo olvidarme del tema cuando termino, todo está controlado.

¿No será por el hecho de esta relación particular, por el auge de la saga y el interés de un romance fuera y dentro de la pantalla?
Es obvio que ha sido por esta película, por ser un proyecto muy único en ese sentido. Antes a nadie le importaba en absoluto mi vida amorosa.

¿Hay vida para Kristen Stewart después de “Twilight”?
Eso espero. Quiero hacer mucho más, aunque ya he tenido experiencias fabulosas en el cine.